Tras un caluroso debate con duros golpes bajos, el local ganador que iba a tener el placer de acojernos fue el Chin Chin (un chino chic regentado por japoneses que poseen el mejor menú ejecutivo de comida taiwanesa o no de la zona). Pero el placer fue mayor cuando en la mesa de al lado se sentaron las amigas de Adri: María Reyes, Martina Klein y su hijo. Dadme las gracias de uno en uno por hacer que nos sentaran en la zona de fumadores para poder deleitarnos de los dulces aromas que te regala el tabaco más exquisito de la talla de un Fortuna, por cierto Martina vaya
Para que os hagais una idea de quién hablo, os dejo una foto con las dos juntas:

Y para finalizar un bonus track:

Si hubiese ido así a comer habríamos tardado menos en reconocerla
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